Días... Semanas... ¿Año? Naranja

Cuando me gusta mucho algo de una película se me queda grabado. Recuerdo que cuando vi Amèlie por primera vez me llamó mucho la atención la parte cuando ella reconstruye la carta a la señora que tenía el esposo en la guerra y le dice que volverá pronto para tener "días naranja". A partir de allí cada vez que sucede algo bueno un día, digo que es un día naranja. ¡Sí! Es una vulgar copia, pero me gusta el color, me parece optimista, me recuerda a dos seres muy especiales en mi vida y me hace sonreír. Además la naranja es dulce ácida, como la fresa, como yo.

Diciembre no fue un mes muy bueno para mí. Me pasaron las mil y un cosas, sobre todo enfermedades y en mi familia. No estuvo fácil, nada fácil la verdad. Sin embargo, a partir de enero las cosas empezaron a cambiar. Todo lo bueno comenzó a surgir en todos los ámbitos: familia, amigos, trabajo, todo. Y la felicidad invadió mis días, y pasaron cosas que jamás pensé que pasarían, compartí con dos personas a las que amo con todo mi ser. Todo fue perfecto, incluso con sus altos y bajos. Hasta que de repente el mundo se vino de nuevo para abajo.


Pero esta vez decidí no echarme a morir. Me dije a mí misma que tenía que decretar mi semana naranja y todo salió muy bien, repito, incluso con sus altos y bajos. Y terminó esa semana y todo fue tan plano, así que de nuevo decreté
mi semana naranja y aquí estoy, viviendo unos días muy nostálgicos, pero feliz.

Y es que ahí está el secreto... En decretar. El poder de la mente lo puede todo, aunque suene a panfleto barato de autoayuda, pero es así. Me cito a mí misma: "
y pasaron cosas que jamás pensé que pasarían", pasaron porque lo decreté y al hacerlo empecé a luchar por ello, por hacerlo realidad. Hasta pensé que no valdría la pena, pero es mejor arriesgar, ¿o no? Ahora tengo un dilema... Hay algo que no sé si decretar, no sé si luchar por ello... Pero eso no es lo peor, lo peor es que, aún cuando sé que tengo que -y quiero- hacerlo... No estoy segura si quiero decretar este año naranja... (Es que no sé si quiera luchar)

Comentarios

La niña del bigote ha dicho que…
Jajaja...
Las anécdotas de la naranja...pues si...

Hace poco un amigo me recordó que hasta hace (aún más) poco, mi nick era "Mermelada de Naranja", es decir, la naranja precedió a los bigotes...y de qué manera.

Ahora bien: ...¡Claro que debes decretar tu año naranja...joder!...por favor...siempre es bueno luchar, aún cuando se está desde el suelo, nada de cansancio...

vamos carajo, que al fin y al cabo, la naranja no se levanta un día y dice "¡Ay no! hoy no me dan ganas de crecer", al contrario, crece y se hacen muchas cosas finísimas con ella...

besito :)

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