Día 65: Mi ojito, mi ojito

Me levanto a las 5:45 y me dispongo a meter la comida de César en su loncherita. De repente escucho un: "Ya va, amor" y cuando lo veo tenía el ojo como el profesor de Daria, pero en versión hawaiiana. El plan era, dormir un poco más, despertar e ir a un oftalmólogo a ver quesloques.

Luego de desayunar, bañarnos, arreglarnos, etc hicimos un viaje a varios sitios porque, además de la revisión del ojo (que era nuestra prioridad) habían otras cosas que hacer. La cuestión es que después de ir Tumba Muerto, Albrook, y Santo Tomás, terminamos en el hospital Punta Pacífica.

Cé no tenía nada grave en el ojo (Thanks God), pero lo que sí fue grave fue el realero que gastamos en la consulta. Sí, es cierto, enfermarse en el exterior sale caro y necesitamos un seguro de salud, pero eso cuando yo tenga trabajo y nos estabilicemos (esperemos que sea pronto).

Al final comimos en McD, compramos un par de cosas en Stevens y nos fuimos a casa a descansar, fue un día agotador, pero estoy feliz porque todo está bien :)

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